También acusa al Gobierno español de mantener una política de «dobles estándares»
CHAHID EL HAFED-. El presidente de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) , Brahim Gali, denunció el silencio del Gobierno español tras el asesinato del dirigente saharaui Lehbib Abdelaziz y calificó de "gran error" y "contravención flagrante del derecho internacional" el cambio de posición de España sobre el Sáhara Occidental.
En una entrevista concedida al diario ABC, el también secretario general del Frente POLISARIO afirmó que "el pueblo saharaui queda condenado al ostracismo por el silencio del Gobierno español" y criticó la "categorización de las víctimas" que, a su juicio, practica Moncloa. Subrayó que la falta de respuesta se ha convertido en norma desde el giro de 2022.
El mandatario saharaui sostuvo que no puede descartarse la influencia del espionaje: "no parece descartado que el cambio de posicionamiento no se hubiese producido si Pegasus no hubiese afectado a varios miembros del Gobierno". Añadió que esa decisión debilita la imagen internacional de España y la excluye de cualquier mediación seria en la ONU, al haberse inclinado por la propuesta marroquí.
Recordó que España sigue siendo la potencia administradora del territorio y que "sus responsabilidades están claramente definidas por el derecho internacional". Defendió que el pueblo saharaui retomó las armas en 2020 como legítima defensa frente a la ocupación y que no renunciará a su derecho a la autodeterminación e independencia.
Advirtió además sobre el expansionismo de Marruecos: "España es un proyecto abierto para el expansionismo marroquí", en alusión a Ceuta y Melilla. Denunció que Rabat niega la existencia del pueblo saharaui, reprime toda oposición al régimen, instala colonos en las Zonas Ocupadas del sahara Occidental y "vacía el territorio de su juventud" para alterar el censo.
El presidente saharaui elogió al "mayor movimiento de solidaridad con el pueblo saharaui" y a las fuerzas de Sumar e IU, y dirigió sus críticas exclusivamente a la parte socialista del Gobierno.
Sobre la situación humanitaria, describió los campamentos de refugiados saharauis en Tinduf como "muy complicada" y denunció una reducción "vergonzosa" de la ayuda internacional. Rechazó las críticas al Frente POLISARIO por falta de futuro para los jóvenes: "no es el Frente quien les niega un futuro, sino la ocupación".
El Presidente de la república Saharaui concluyó que el giro de Sánchez no ha tenido efectos jurídicos, pero sí un fuerte impacto emocional: "el pueblo saharaui no esperaba otro abandono por parte de la potencia administradora".