NUEVA YORK-. El Frente POLISARIO, a través de su representante ante las Naciones Unidas y coordinador con la MINURSO, Dr. Sidi Mohamed Omar, ha reafirmado el compromiso inquebrantable del pueblo saharaui con sus aspiraciones de libertad, independencia y soberanía nacional, al tiempo que advierte sobre los obstáculos en el proceso de paz y la crisis humanitaria de sus presos políticos en prisiones marroquíes.
En la declaración que reproducimos a continuación, el representante saharaui en la ONU se refirió a los recientes episodios migratorios masivos registrados en Ceuta, señalándolos como un reflejo de las tensiones sociopolíticas internas de Marruecos. El Frente POLISARIO denunció que el régimen marroquí continúa utilizando el flujo migratorio como herramienta de chantaje político y desestabilización regional frente a sus vecinos, en una táctica similar a la empleada históricamente.
DECLARACION
Nueva York, 2 de agosto de 2026
Dr. Sidi Mohamed Omar, Miembro del Secretariado Nacional del Frente POLISARIO, Representante ante las Naciones Unidas y Coordinador con la MINURSO
“El pueblo saharaui está firmemente comprometido con sus legítimas aspiraciones nacionales de libertad, independencia y la plena soberanía sobre la totalidad de su territorio nacional”
1. Sobre la publicación de la carta dirigida a la Presidencia del Consejo de Seguridad sobre la huelga de hambre de Enaâma Asfari
La carta sobre la situación crítica del preso político saharaui Naâma Asfari en la prisión marroquí de Kenitra, que enviamos al Consejo de Seguridad, fue publicada recientemente como documento oficial (S/2026/606) y distribuida a los Estados Miembros.
Como se sabe, el pasado 8 de junio de 2026, Enaâma Asfari inició una huelga de hambre indefinida. La medida de protesta responde a sus condiciones de detención y la negativa de las autoridades de ocupación marroquíes a aplicar las decisiones de las Naciones Unidas relativas a su caso y a los de otros presos políticos de Gdeim Izik.
En la misiva hemos instado encarecidamente al Consejo de Seguridad a que adopte medidas inmediatas para proteger la vida y la integridad física del Sr. Asfari. Asimismo, hemos responsabilizado a las autoridades de ocupación marroquíes por su suerte y de la de los demás presos políticos saharauis quienes sufren violaciones sistemáticas de los derechos humanos en las cárceles marroquíes.
Asimismo, se ha recordado la responsabilidad histórica de las Naciones Unidas con el Sáhara Occidental como territorio pendiente de descolonización, y se ha instado al organismo internacional a crear un mecanismo independiente para la vigilancia de los derechos humanos en el Territorio.
2. Sobre las perspectivas del proceso de paz liderado por la ONU en el Sáhara Occidental
Como se sabe, bajo el amparo de la Resolución 2797 del Consejo de Seguridad de la ONU, adoptada en octubre de 2025, Naciones Unidas y Estados Unidos copresidieron tres reuniones ministeriales informales sobre el Sáhara Occidental en enero y febrero de 2026. A dichas reuniones asistieron los ministros de Asuntos Exteriores de ambas partes, el Frente POLISARIO y Marruecos, en presencia de los ministros de Asuntos Exteriores de los dos países vecinos y observadores, Argelia y Mauritania.
Como hemos señalado en otras ocasiones, las tres reuniones ministeriales marcaron apenas el “inicio de un proceso” cuya trayectoria y desenlace aún no pueden evaluarse debido a los enormes obstáculos que persisten. Obviamente, el mayor escollo radica en la postura agresiva de Marruecos, el estado ocupante, cuya conducta sobre el terreno muestra mala fe y contradice la genuina búsqueda de una solución pacífica y duradera, conforme a las normas del derecho internacional.
La postura del Frente POLISARIO a este respecto es muy clara y fue reiterada por el Secretariado Nacional en su última sesión ordinaria, celebrada los días 16 y 17 de abril de 2026. En ella se reafirmó el deseo sincero del Frente POLISARIO de que prosperen los esfuerzos en curso de la ONU, al tiempo que se subrayó que una solución justa, definitiva y duradera debe basarse en fundamentos claros y esenciales: garantizar el derecho inalienable, innegociable e indelegable del pueblo saharaui a la libre determinación y a la independencia mediante un proceso libre, transparente y democrático, de conformidad con las resoluciones pertinentes de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Del mismo modo, el Secretariado Nacional enfatizó el rechazo categórico del pueblo saharaui a cualquier pseudo-solución destinada a legitimar la ocupación y menoscabar sus legítimas aspiraciones nacionales de libertad, independencia y la plena soberanía sobre la totalidad de su territorio nacional.
Se prevé que el Consejo de Seguridad celebre una sesión en el transcurso del mes de octubre, bajo la presidencia de Grecia, con el propósito de examinar el informe del Secretario General sobre la situación relativa al Sáhara Occidental y decidir sobre la renovación del mandato de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO).
3. Sobre la avalancha migratoria por parte de marroquíes hacia España
Los acontecimientos registrados en los últimos días en la ciudad de Ceuta en España, caracterizados por la entrada masiva de marroquíes ante la inacción de las fuerzas de seguridad de dicho país, ponen de manifiesto la verdadera situación sociopolítica en Marruecos. Resulta una notable contradicción que este flujo migratorio masivo tuviera lugar apenas un día después de que el monarca marroquí afirmara en su discurso que su máxima prioridad era garantizar a todos los marroquíes las “condiciones de vida libre y digna”. ¡No obstante, la realidad contrastada por todo el mundo muestra la huida de miles de marroquíes de su “vida libre y digna”!
Esta situación pone de manifiesto la verdadera cara del reino de Marruecos que sigue siendo un país autocrático que priva a su pueblo de sus derechos fundamentales al tiempo que actúa como un factor constante de inestabilidad en toda la región. Es preciso recordar, por último, que el régimen marroquí ha recurrido de forma sistemática al uso de los civiles marroquíes como carne de cañón para chantajear y desestabilizar a sus vecinos, tal como aconteció con la “marcha negra” en el Sáhara Occidental en 1975 y en posteriores crisis mantenidas con España.