Sandblast llama al boicot de ‘La Odisea’ de Christopher Nolan por rodar en el Sáhara Occidental ocupado

Vie, 10/07/2026 - 19:59

LONDRES, Reino Unido -. A solo una semana del estreno mundial de La Odisea, la nueva superproducción del cineasta Christopher Nolan prevista para el 17 de julio, la organización Sandblast Charity ha lanzado una intensa campaña gráfica exigiendo el boicot internacional al filme. El motivo de la protesta es la filmación de parte de la cinta en la ciudad de Dajla, ubicada en las Zonas Ocupadas del Sáhara Occidental ocupados ilegalmente por Marruecos.

La ONG denuncia que, mientras la promoción oficial de la película destaca localizaciones en Grecia, Italia, Irlanda y Escocia, invisibiliza deliberadamente que una parte de la producción se rodó en un territorio pendiente de descolonización. Según Sandblast, la producción utiliza Dajla como un mero "decorado exótico", despojándola de su compleja realidad política y omitiendo que se trata de una zona altamente militarizada donde la población saharaui sufre represión constante.

Silencio por parte de Nolan y Universal Pictures

El eje central de la campaña señala de forma directa la falta de ética y el silencio corporativo del equipo de producción. Desde la organización aseguran que diversos colectivos saharauis y de solidaridad internacional intentaron contactar repetidamente con Nolan y su entorno para concientizarlos sobre la situación del territorio.

“No hemos recibido ninguna respuesta”, lamenta el comunicado de Sandblast.

Ante la falta de interlocución, el llamamiento de boicot se ha extendido también a la distribuidora Universal Pictures. Sandblast advierte que la complicidad de los grandes estudios de Hollywood con la normalización de una ocupación ilegal no puede ser ignorada, y exige responsabilidades antes de que la cinta llegue a las salas.

Un escenario que no está vacío

Desde la organización aclaran que la protesta no busca juzgar el valor artístico o la calidad cinematográfica de La Odisea, sino señalar una línea roja ética: el uso de una tierra ocupada como paisaje aséptico, lo que contribuye a la estrategia marroquí de normalización de la soberanía sobre la zona.

Tras casi medio siglo de conflicto, Sandblast recuerda que Dajla no es un desierto despoblado a disposición de la industria del entretenimiento, sino una ciudad clave del Sáhara Occidental cuyo proceso de autodeterminación sigue legal y políticamente pendiente.

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