PARÍS (Francia)-. La Asociación de Amigos de la República Saharaui en Francia ha manifestado su profunda preocupación por el grave deterioro del estado de salud del preso político saharaui Naâma Asfari, quien continúa en huelga de hambre indefinida, iniciada el pasado 8 de junio en la prisión de Kenitra, Marruecos.
En un comunicado de prensa difundido este jueves en París, la Asociación precisó que Naâma Asfari, uno de los presos politicos del grupo de Gdeim Izik, ha entrado en la quinta semana de su “huelga de hambre por la dignidad”, en protesta por el incumplimiento, por parte de las autoridades marroquíes, de la Opinión núm. 23/2023 emitida hace tres años por el Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre la Detención Arbitraria.
Dicha opinión insta a la liberación de los presos saharauis del grupo de Gdeim Izik, cuya detención es considerada arbitraria. Hasta que se produzca su liberación, Naâma Asfari solicita además su traslado a la prisión de la ciudad de El Aaiún, con el fin de facilitar la proximidad con sus familias.
La Asociación señaló que, pese a que la administración penitenciaria ha permitido al preso mantener contacto telefónico con su familia, su estado de salud genera gran alarma debido a la considerable pérdida de peso. Asimismo, subrayó su determinación de continuar con la huelga de hambre. También expresó su preocupación por la falta de respuesta de la Delegación General de Administración Penitenciaria y Reinserción de Marruecos, pese a que la protesta ha superado ya un mes de duración.
La Asociación Francesa de Amigos de la República Árabe Saharaui Democrática considera que la huelga de hambre indefinida constituye el único recurso del que disponen los presos políticos saharauis para denunciar sus condiciones de detención y exigir el respeto de sus derechos fundamentales.
En su comunicado, la Asociación instó al primer ministro francés, Sébastien Lecornu, quien tiene previsto realizar próximamente una visita oficial a Marruecos, a interceder ante las autoridades marroquíes para que atiendan las demandas de Naâma Asfari y del resto de presos del grupo de Gdeim Izik, y a exhortarlas a cumplir sus compromisos internacionales en materia de derechos humanos.
La Asociación recordó que los integrantes del grupo de Gdeim Izik fueron condenados a duras penas tras procesos judiciales que diversas instancias internacionales han calificado de injustos.
Asimismo, indicó que el Comité de las Naciones Unidas contra la Tortura ha condenado a Marruecos en reiteradas ocasiones por actos de tortura y por la obtención de confesiones bajo coacción, entre las víctimas de los cuales figura Naâma Asfari.