CHAHID EL HAFED.- La Liga de Protección de Presos Saharauis en Cárceles Marroquíes confirmó que ha recibido informaciones alarmantes y recurrentes sobre el deterioro de las condiciones sanitarias e humanitarias de varios presos civiles saharauis en cárceles marroquíes, en medio de la continuidad de las huelgas de hambre y las protestas reivindicativas, bajo condiciones de detención duras e inhumanas.
En la prisión de Benguerir (al norte de Marrakech), la familia del preso civil saharaui Hassan Eddah informó que recibió una llamada telefónica suya en la tarde del viernes 2 de octubre de 2026, en la que confirmó que continúa en huelga de hambre abierta bajo condiciones de extrema dureza hasta lograr sus demandas legítimas. La familia añadió que padece severos dolores renales e irregularidades en el ritmo cardíaco, lo que requirió exámenes médicos cuyos resultados aún no se le han dado a conocer.
Asimismo, el preso indicó que se encuentra aislado en un pabellón de alta seguridad, sin contacto con otros reclusos ni con el personal, en una celda sin televisión ni radio, y privado de sus libros y pertenencias personales, incluidas su ropa y mantas.
Por su parte, en la Prisión Central de Kenitra, la esposa del preso civil saharaui Lhoucine Ezzawi informó que pudo visitarlo este viernes 2 de octubre de 2026, constatando un claro deterioro de su estado de salud como consecuencia de la huelga de hambre que lleva a cabo, sumado a su padecimiento de asma agudo.
Durante la visita, el preso relató que la administración penitenciaria aprovechó su estancia en la sala de visitas para pintar la celda en la que permanece recluido, devolviéndolo a ella inmediatamente al finalizar la visita sin considerar su estado de salud ni su dificultad respiratoria. Confirmó que el olor a pintura y a los productos químicos empleados agravó su asfixia y dolores, lo que le llevó a pedir auxilio a los guardias para recibir oxigenoterapia, sin que sus llamados obtuvieran respuesta. La situación de Lhoucine Ezzawi suscita profunda preocupación en su familia ante los riesgos reales que amenazan su vida.
En la misma prisión, la hermana del preso civil saharaui Ahmed Sebai informó tras visitarlo que su estado de salud es sumamente delicado debido a una dolencia cardíaca. Agregó que permanece en una celda de aislamiento sin medio alguno de comunicación externa y privado de sus pertenencias personales, ropa, mantas y libros, al tiempo que reafirmó su determinación de continuar la lucha hasta alcanzar sus reivindicaciones.
En la prisión de Tiflet 2, la familia del preso civil saharaui Mohamed Lamine Haddi comunicó que recibió una llamada telefónica en la tarde del viernes en la que informó sobre la suspensión de su huelga de hambre debido a la debilidad física y a la incapacidad de continuar tras sufrir desmayos y un agotamiento severo.
Ante estos graves hechos, la Liga de Protección de Presos Saharauis en Cárceles Marroquíes responsabiliza plenamente a las autoridades de ocupación marroquíes por la vida y la seguridad de todos los presos civiles saharauis en huelga de hambre, exigiendo la revelación inmediata de los resultados de los análisis médicos de Hassan Eddah y garantizándole atención médica urgente.
La Liga denunció las condiciones inhumanas en las que se encuentra Lhoucine Ezzawi y el uso de sustancias tóxicas en su celda a pesar de su asma agudo, considerándolo parte de una política de presión e intimidación ilegal para forzar el cese de las protestas. Finalmente, exigió el fin del aislamiento individual contra todos los presos civiles saharauis, la garantía de comunicación con sus familias y abogados, e hizo un llamamiento urgente a las organizaciones internacionales de derechos humanos para que intervengan sin dilación para salvar sus vidas y presionar a Marruecos a cumplir los tratados internacionales y las normas sobre el trato a los reclusos.