EL AAIÚN (Ciudad Ocupada del Sahara Occidental)-. En el marco de su seguimiento continuo al expediente de los presos políticos saharauis, y tras tres días de la huelga de hambre abierta que libran nueve presos civiles saharauis del Grupo Gdeim Izik, la Liga para la Protección de los Presos Saharauis en las Cárceles Marroquíes ha recibido datos fidedignos que revelan la persistencia de la Delegación General de Administración Penitenciaria marroquí en privar a los presos de sus más elementales derechos humanos y jurídicos.
En el tercer día de huelga, la administración sigue impidiendo a los presos en huelga el uso del teléfono y el contacto con sus familias o con el mundo exterior, con la excepción del preso civil Mohamed Bani, quien fue trasladado en estado de salud crítico a la enfermería de la prisión de Ait Melloul 2, tras sufrir una caída severa de la presión arterial y una peligrosa fluctuación en el ritmo cardíaco, lo que le obligó a suspender su huelga de hambre ante el deterioro de su estado.
En un desarrollo que revela una política sistemática de corte de comunicación, la familia del preso civil saharaui Abdallah Abah informó que el director de la prisión de Tiflet 2 impidió a un sobrino del preso visitarlo bajo el pretexto de no existir vínculo de parentesco, pese a que lo visitaba con regularidad durante los últimos años. La misma familia confirmó que la administración penitenciaria le privó y confiscó el azúcar que necesita para mantener su huelga de hambre.
Este trato arbitrario confirma que la Delegación de Prisiones marroquí, y por ende el Estado de ocupación marroquí, ha adoptado una decisión política clara de impedir que los presos en huelga se comuniquen con sus familias, ya sea por teléfono o mediante visita directa, para ocultar el deterioro de su situación sanitaria.
En el mismo contexto, sigue siendo desconocido el paradero del preso civil Bachir Jada, cuyo traslado fue anunciado ayer por la administración de Tiflet 2. Hasta el mediodía de hoy su familia no ha recibido ninguna noticia sobre él, en flagrante violación de las leyes y convenios internacionales que garantizan el derecho de los detenidos a comunicarse con su entorno familiar.
Por otro lado, la Delegación de Administración Penitenciaria marroquí emitió ayer jueves 24 de septiembre un comunicado sobre la huelga en el que intentó huir hacia adelante y eludir su responsabilidad jurídica y moral hacia los huelguistas, acusándoles de ejecutar "agendas exteriores", en un intento burdo de desvirtuar sus legítimas reivindicaciones y ocultar la realidad de su sufrimiento.
Ante estos graves hechos, la Liga para la Protección de los Presos Saharauis en las Cárceles Marroquíes responsabiliza plenamente a las autoridades de ocupación marroquíes de la seguridad y la vida de los presos en huelga de hambre, y exige a la comunidad internacional y a las organizaciones de derechos humanos una intervención urgente para detener estas violaciones, permitir la comunicación con familias y abogados, y garantizar el derecho de los presos a la vida y a la atención médica.