El Presidente de la República informa al Secretario General de la ONU sobre los últimos acontecimientos relacionados con el conflicto y pide acelerar el proceso de descolonización

الأمم المتحدة
Lun, 07/09/2026 - 21:59

Bir Lehlu (República Saharaui), 7 de septiembre de 2026 (SPS) El Presidente de la República y Secretario General del Frente POLISARIO, Brahim Ghali, envió este lunes una carta al Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, para informarle sobre los últimos acontecimientos relacionados con el conflicto en el Sahara Occidental, pidiendo que se acelere el proceso de descolonización en la última colonia de África y haciendo hincapié en la preocupante situación prevaleciente en los territorios saharauis ocupados.

El Presidente Ghali inició su carta recordando que «este año se cumplen más de cincuenta años desde que el Estado ocupante de Marruecos lanzara su invasión militar del Sáhara Occidental, el 31 de octubre de 1975, un acto que constituye una violación de la Carta de las Naciones Unidas y de las resoluciones pertinentes de la ONU», subrayando que «la continua ocupación ilegal marroquí del Sáhara Occidental, que permanece en la lista de territorios sujetos a descolonización de la ONU, sigue siendo un obstáculo fundamental que impide al pueblo saharaui ejercer su derecho inalienable a la libre determinación y la independencia, así como todos los derechos fundamentales inherentes a este derecho».

En este contexto, el Presidente de la República y Secretario General del Frente POLISARIO señaló que «la inacción de las Naciones Unidas y sus órganos pertinentes ante las políticas obstruccionistas deliberadas de Marruecos, así como su negativa a cumplir con las obligaciones contraídas en virtud del Plan de Solución Conjunta de 1991 entre las Naciones Unidas y la Organización para la Unidad Africana, aceptado por ambas partes y respaldado unánimemente por el Consejo de Seguridad, ha envalentonado a la potencia ocupante para persistir en su intransigencia y su desafío al derecho internacional y al derecho internacional humanitario».

Respecto a los últimos acontecimientos relacionados con el proceso de paz patrocinado por la ONU en el Sáhara Occidental, el Presidente de la República y Secretario General del Frente POLISARIO afirmó que «el Frente Polisario, impulsado por su buena fe y el deseo de lograr una paz justa, duradera y definitiva, participó activamente en las tres reuniones ministeriales informales copresididas por las Naciones Unidas y los Estados Unidos en enero y febrero de 2006 presentando sus ideas y propuestas, incluidas las contenidas en la propuesta que presentó al Secretario General de la ONU el 10 de abril de 2007, de la cual el Consejo de Seguridad tomó nota en la Resolución 1754 (2007) y resoluciones posteriores, así como su propuesta ampliada presentada al Secretario General de la ONU el 20 de octubre de 2005». En el mismo sentido, el Presidente de la República y Secretario General del Frente POLISARIO reiteró «el sincero deseo del Frente Polisario de apoyar los esfuerzos de las Naciones Unidas para alcanzar una solución justa, duradera y definitiva que ponga fin al colonialismo en el Sáhara Occidental, basándose en principios claros y fundamentales, a saber, garantizar el derecho inalienable del pueblo saharaui a la libre determinación y la independencia mediante un proceso libre, transparente y democrático, de conformidad con las resoluciones pertinentes de la Asamblea General».

En cuanto a la situación de los derechos humanos en los territorios ocupados del Sahara Occidental, el Presidente de la República y Secretario General del Frente POLISARIO señaló que «la situación sigue siendo profundamente preocupante debido a las prácticas coloniales sistemáticas de la potencia ocupante, que violan el estatus internacional del territorio y las normas aplicables del derecho internacional y del derecho internacional humanitario», indicando que «estas prácticas agresivas pretenden imponer un hecho consumado en los territorios saharauis ocupados, al tiempo que intentan someter al pueblo saharaui por la fuerza mediante una política multifacética que incluye la intimidación, el empobrecimiento, la privación y el castigo colectivo».

En este contexto, el Presidente Ghali señaló que «los activistas y defensores de derechos humanos, periodistas y activistas de los medios de comunicación saharauis siguen siendo sometidos por parte de las autoridades de ocupación marroquíes a patrones documentados de violencia física, intimidación, vigilancia estricta y arrestos y detenciones arbitrarias, además de las medidas punitivas, incluyendo el despido, la retención de salarios y restricciones a la libertad de circulación y residencia dentro del territorio». Ghali recordó, al respecto, que «la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos ha visto denegado su acceso al Sáhara Occidental ocupado desde 2015 (S/2025/612)», e hizo hincapié en que «es completamente inaceptable que se permita a la potencia ocupante marroquí impedir el acceso de los organismos de la ONU a un territorio catalogado por las Naciones Unidas como territorio no autónomo y bajo su responsabilidad directa».

El Presidente de la República y Secretario General del Frente POLISARIO recordó que «las Naciones Unidas y sus órganos pertinentes tienen una responsabilidad especial para con el pueblo del Sáhara Occidental, un territorio que aún espera la descolonización, como lo han afirmado reiteradamente en sucesivas resoluciones de la Asamblea General», reiterando su «llamamiento al Secretario General y a las Naciones Unidas para que asuman y cumplan plenamente sus responsabilidades para con el pueblo saharaui, en particular con la población civil de los territorios saharauis ocupados, hasta que el pueblo saharaui pueda ejercer libremente su derecho inalienable a la autodeterminación y la independencia».

En la conclusión de su carta, el Presidente de la República y Secretario General del Frente POLISARIO señaló que «más de cincuenta años de conflicto han demostrado claramente que ninguna solución puede imponerse por ningún medio y que es posible alcanzar una solución pacífica, justa y duradera, basada en los principios pertinentes del derecho internacional, si existe una voluntad política genuina para abandonar las soluciones basadas en hechos consumados y políticas impuestas unilateralmente, soluciones que han tenido consecuencias devastadoras para la paz y la seguridad en toda la región». (SPS)

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