Ciudad ocupada de El Aaiún, 29 de julio de 2026 (SPS) – Varias organizaciones no gubernamentales (ONG) saharauis de derechos humanos, que operan desde las zonas ocupadas, han alertado sobre el deterioro de la salud del preso político saharaui Mohamed Lamín Haddi, que acaba de poner fin a una prolongada huelga de hambre, a consecuencia de la continua “negligencia médica deliberada” que sufre en las cárcel donde se encuentra confinado.
En este sentido, la Asociación Saharaui de Víctimas de Graves Violaciones de Derechos Humanos Cometidas por el Estado Marroquí (ASVDH) declaró que “la continua denegación del tratamiento médico y la atención sanitaria necesarios al preso político Mohamed Lamín Haddi en la cárcel de Tiflet 2, en Marruecos, constituye una clara violación de todos los convenios internacionales relativos a la protección de las personas privadas de libertad”.
La ASVDH indicó que el activista y periodista saharaui “sufre a diario debido a la dieta que se le proporciona en la cárcel, la cual incluye sustancias que tienen graves repercusiones en su salud, pesar de sus reiteradas advertencias sobre la inadecuación de la dieta para su estado de salud, poniendo deliberadamente en peligro su salud”.
En un contexto similar, la Liga para la Protección de los Presos Saharauis en las Cárceles Marroquíes, en su propio comunicado, condenó “la política sistemática que la ocupación marroquí está perpetrando contra los presos políticos saharauis en sus cárceles, con el objetivo de doblegar su voluntad, una política que, según afirmó, está documentada en numerosos informes de la ONU.
La ONG saharaui consideró que “la suspensión de la huelga de hambre del preso político saharaui, tras doce (12) días consecutivos, “no significa en modo alguno el fin de las catastróficas condiciones que sufren los presos políticos saharauis, entre ellos principalmente el “Grupo Gdeim Izik”, ni les impide continuar su lucha por la libertad, ni implica que vayan a renunciar a sus derechos fundamentales, que están consagrados en informes y convenios de la ONU, incluido el Comité de la ONU contra la Tortura y el Grupo de Trabajo de la ONU sobre la Detención Arbitraria, los cuales confirmaron que su detención fue arbitraria y que se les extrajeron confesiones bajo tortura”, exigiendo su liberación inmediata. (SPS)