La esposa del activista saharaui reclama a las autoridades marroquíes restablecer el contacto y acatar las decisiones de la ONU
PARÍS-. Claude Mangin, esposa del preso político saharaui Naama Asfari, hizo un llamamiento este viernes a las autoridades marroquíes para que apliquen los resolutivos de los mecanismos de las Naciones Unidas en relación con su cónyuge y con la totalidad de los presos políticos del grupo de Gdeim Izik, exigiendo además el restablecimiento inmediato de un canal de comunicación con él en el cuadragésimo séptimo día de su huelga de hambre indefinida.
En declaraciones a la prensa, Mangin indicó que Naama Asfari, defensor saharaui de los derechos humanos encarcelado desde 2010 por su compromiso con el derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui, inició una huelga de hambre el pasado 6 de junio de 2026 para exigir el cumplimiento de los dictámenes de la ONU que le conciernen a él y al resto de los detenidos de Gdeim Izik.
Recordó que, en 2023, el Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre la Detención Arbitaria concluyó que la privación de libertad de los integrantes del grupo de Gdeim Izik es arbitraria y solicitó su liberación. Asimismo, subrayó que el Comité de las Naciones Unidas contra la Tortura ha adoptado, entre 2016 y 2026, múltiples resoluciones relativas a Naama Asfari y a los demás prisioneros saharauis, instando al respeto de sus derechos conforme a las obligaciones internacionales del Reino de Marruecos.
Al expresar su profunda preocupación por el deterioro del estado de salud de su esposo tras 47 días de ayuno, Mangin formuló un urgente llamamiento a las autoridades marroquíes para que respeten los compromisos derivados del derecho internacional, apliquen las recomendaciones de los organismos de la ONU y restablezcan sin demora la comunicación con el detenido.
«Estamos sumamente preocupados por su estado de salud y necesitamos acceder a información fidedigna sobre su situación», declaró Claude Mangin, quien instó a la comunidad internacional y a las organizaciones de derechos humanos a intervenir para garantizar el cumplimiento de las decisiones de la ONU y la protección de los presos políticos saharauis.