LISBOA -. La Asociación de Amistad Portugal-Sáhara Occidental (AAPSO) ha manifestado su extrema preocupación por el estado de salud del preso político saharaui Naâma Asfari, quien ha entrado en su segundo mes de huelga de hambre en una prisión marroquí, alertando asimismo sobre las deplorables condiciones que sufren el resto de sus compañeros de reclusión.
La alerta fue respaldada por el Observatorio para la Protección de los Defensores de los Derechos Humanos, programa conjunto de la Organización Mundial Contra la Tortura (OMCT) y la Federación Internacional por los Derechos Humanos (FIDH), que emitió un llamamiento de intervención urgente.
En su comunicado, el Observatorio señaló que fue informado de la huelga de hambre de Asfari, detenido de forma arbitraria en la prisión de Kenitra desde hace quince años. Asfari es defensor de derechos humanos saharaui, activista por la independencia del Sáhara Occidental.
Una huelga para exigir el cumplimiento de la ONU
El 8 de junio de 2026, Asfari inició una huelga de hambre indefinida para exigir la aplicación del dictamen 23/2023 del Grupo de Trabajo de la ONU sobre la Detención Arbitraria. El 27 de marzo de 2023, dicho organismo calificó su condena como arbitraria y pidió al Reino de Marruecos su liberación inmediata, una indemnización y la apertura de una investigación independiente sobre su privación de libertad.
Según las organizaciones, con esta medida de protesta Asfari denuncia las condiciones inhumanas y degradantes de detención, la falta de atención médica y las represalias sistemáticas contra los prisioneros saharauis. Entre sus demandas figura también su traslado a una prisión en el Sáhara Occidental para estar cerca de su familia.
Reacciones y movilización
El 29 de junio, Front Line Defenders también advirtió sobre el deterioro de su salud y afirmó que el maltrato y la detención prolongada de Asfari y del resto de integrantes del Grupo de Gdeim Izik se deben exclusivamente al ejercicio pacífico de sus actividades legítimas en defensa de los derechos humanos.
En este contexto, el pasado 8 de julio, familiares de los presos políticos saharauis del Grupo de Gdeim Izik se concentraron frente a la sede de la Delegación General de la Administración Penitenciaria en Rabat. Allí exigieron:
La liberación inmediata e incondicional de todos los presos civiles saharauis, incluido Naâma Asfari.
La intervención urgente del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) para evaluar el estado de salud de los huelguistas.
La apertura de una investigación internacional independiente sobre las violaciones de derechos humanos contra civiles saharauis en prisiones marroquíes.
Finalmente, la AAPSO hizo un llamamiento a la sociedad civil para difundir la situación y expresar solidaridad. Asimismo, instó a enviar comunicaciones a la Embajada de Marruecos en Lisboa para exigir la liberación de todos los presos políticos saharauis en cumplimiento de las resoluciones de Naciones Unidas.