Quito (Ecuador), 13 de julio de 2026 (SPS) – Organizaciones sociales y de derechos humanos de Ecuador, desde la capital de este país andino, hicieron público un comunicado internacional en el que expresan su preocupación por el grave deterioro de la salud de Naâma Asfari, preso político saharaui, que lleva alrededor de un mes en huelga de hambre para llamar la atención de su privación de libertad, arbitraria e ilegal, así como la de sus compañeros del Grupo de Gdeim Izik.
El comunicado dice lo siguiente:
Las organizaciones sociales y de derechos humanos que suscribimos este pronunciamiento demandamos de las autoridades judiciales y penitenciarias del Reino de Marruecos a que pongan término a la prisión arbitraria e ilegal a la que ha sido sometido Naâma Asfari, preso político saharaui, detenido en la prisión de Kenitra, desde hace más de una década.
Naâma Asfari cumple una injusta e ilegal condena de treinta (30) años de prisión y lleva más de quince (15) años encarcelado junto a sus compañeros del “Grupo de Gdeim Izik”, por su defensa pacífica del derecho del pueblo saharaui a la libre determinación y la independencia, en concordancia con la legalidad internacional.
En este momento, la salud de Naâma Asfari se encuentra gravemente deteriorada, entre otras razones, por la huelga de hambre que emprendió hace más de un mes para llamar la atención sobre su detención arbitraria e injusta, así como la de sus compañeros.
Este caso se encuentra bajo conocimiento del Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria, procedimiento especial del Consejo de Derechos Humanos de Naciones que ha establecido que la detención de Naâma Asfari y sus diecisiete compañeros ha sido arbitraria, por cuanto contraviene los artículos 3, 9 y 10 de la Declaración Universal de Derechos Humanos y los artículos 9 y 14 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, y se inscribe en las categorías I y III.
Del mismo modo, el Comité de las Naciones Unidas contra la Tortura se ha pronunciado sobre la situación de los presos políticos saharauis a través de cinco decisiones, una de ellas sobre Naâma Asfari, en las que ha denunciado la tortura por parte de las fuerzas de seguridad marroquíes y el uso de confesiones firmadas bajo tortura como fundamento para continuar con su prisión arbitraria e ilegal en las prisiones marroquíes.
Las normas y los estándares internacionales de derechos humanos establecen directrices y disposiciones claras que el Estado marroquí está obligado a cumplir. La vida, la integridad personal y la salud de Naâma Asfari y la de los otros presos políticos saharauis son responsabilidad directa e ineludible de las autoridades de ocupación marroquíes.
Nos adherimos a la exigencia que han realizado públicamente múltiples organizaciones nacionales, regionales e internacionales de derechos humanos para que el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, el Enviado Personal del Secretario General para el Sáhara Occidental, Staffan de Mistura y el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), intervengan ante esta dramática situación.
Naâma Asfari y los presos políticos saharauis deben ser liberados sin dilación alguna. Inmediata e incondicionalmente.
El Estado marroquí, además, debe proveer urgentemente la atención médica necesaria y el pleno acceso de familiares, abogados y organizaciones humanitarias y de derechos humanos para que verifiquen las condiciones de todos los presos políticos saharauis en las prisiones del Estado ocupante.-
Asociación Ecuatoriana de Amistad con el Pueblo Saharaui (AEAPS)
Asociación Internacional de Juristas por el Sáhara Occidental
(IAJUWS Ecuador)
Centro Cultural Amauta
Centro de Documentación en Derechos Humanos “Segundo Montes Mozo SJ” (CSMM)
Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos (CDH)
Quito / Guayaquil, 13 de julio del 2026
(SPS)