AUSERD (Campamentos de la Dignidad)-.En el marco de la XIX edición del Festival Internacional de Cine del Sáhara Occidental, FiSahara, se han organizado una serie de talleres en el que se han abordado diferentes temas.
En el caso que nos ocupa hoy, es una Mesa Redonda sobre el tema: Caminando a Nuestra tierra, derecho al retorno.
El derecho al retorno se aborda desde diferentes ámbitos y experiencias de diferentes regiones: el Sáhara Occidental, Palestina y el pueblo samaritano. Las reflexiones parten de las experiencias de quienes han vivido en esos lugares, según dice el Artista Mohamed Suleimàn a la Agencia SPS.

“Este taller es muy importante porque explora el derecho al retorno a través de ejemplos en diferentes geografías y contextos”, dice el artista plástico Mohamed Suleimàn.
El derecho al retorno se expresa de forma continua en el caso palestino, pero en el caso del pueblo saharaui, el derecho al retorno no está expresado de forma explícita sino que está implícito en el derecho al referéndum de autodeterminación, dice. Y agrega:” este clamor y reivindicación por el retorno se mantiene ya que el expolio de sus riquezas tanto culturales como naturales se siguen destruyendo o expoliándose de forma ilegal”.
También cita el pueblo Sami en el norte de Noruega,” un pueblo al que también le han arrebatado sus tierras, su cultura y su lengua, por lo que se explora el derecho al retorno a través de prácticas diferentes”.
Preguntado sobre el paralelismo entre los tres pueblos, el artista saharaui responde: “los tres pueblos tienen prácticas culturales similares, en el sentido de que son pueblos que han desarrollado relaciones con la tierra a través del nomadismo o de la agricultura. Son estas prácticas las que definen la identidad de estas comunidades y la relación sólida y duradera que las une con tierra”.
También señala que a estos pueblos les une su resistencia contra el colonizador, sus luchas contra el expolio de sus recursos y los intentos de eliminación de sus culturas.
“Los colonizadores no pueden construir relaciones más fuertes que las que nosotros construimos con la tierra, pues las prácticas coloniales son prácticas de expolio, prácticas de explotación de la tierra, mientras que estos pueblos —el pueblo saharaui, el pueblo palestino y el pueblo samaritano— construyen relaciones muy fuerte y diferentes basadas en el cuidado y la celebración de la tierra como lugar de existencia y permanencia”, afirma al final de sus declaraciones el joven artista saharaui.