MADRID(SPS/APS)-. El representante del Frente Polisario en Cataluña, Mohamed Salem Laabeid afirmó que la cuestión saharaui no es un conflicto fronterizo pasajero, como intenta presentarlo la ocupación marroquí, sino un proceso de descolonización plenamente constituido y presente en la agenda de las Naciones Unidas desde hace décadas.
En declaraciones al diario español "Público", el responsable saharaui subrayó que la apuesta actual sigue centrada en una acción internacional seria que restituya la legalidad internacional y ponga fin a la política de hechos consumados aplicada por la ocupación marroquí en las ciudades saharauis ocupadas.
Explicó que la propuesta de Rabat bajo la denominación de “autonomía” no puede constituir una solución justa ni duradera, al eludir la esencia del conflicto, que radica en el derecho del pueblo saharaui a un referéndum libre y justo supervisado por la ONU y basado en la autodeterminación.
Consideró que ignorar este derecho supone eludir las resoluciones de la legalidad internacional e intentar legitimar la ocupación.
Por otra parte, responsabilizó al Estado español desde el punto de vista histórico y jurídico, en su calidad de antigua potencia administradora del territorio, afirmando que el proceso de descolonización aún no se ha completado y que cualquier desvinculación de esta responsabilidad contribuye a prolongar el conflicto y agravar el sufrimiento del pueblo saharaui.
Asimismo, criticó lo que calificó como una doble vara de medir europea en el tratamiento de las cuestiones de autodeterminación, defendida en varias regiones del mundo, mientras que —según afirmó— se ignora en el Sáhara Occidental debido a intereses políticos y económicos con Marruecos.
En contraste, reiteró que el Frente Polisario sigue siendo el representante legítimo y único del pueblo saharaui y que no aceptará ninguna solución que menoscabe su derecho pleno a la independencia.
Indicó que la reanudación de la lucha armada en 2020 fue consecuencia del bloqueo del proceso político y del estancamiento de los esfuerzos de la ONU, en un contexto marcado —según sus declaraciones— por la continuidad de las políticas represivas y la explotación de los recursos naturales del territorio sin el consentimiento de su población.
Mientras continúa la situación humanitaria en los territorios ocupados, los saharauis —según la misma fuente— mantienen su apego a la opción de la autodeterminación como solución justa y duradera, considerando que cualquier arreglo que no se base en un referéndum libre supervisado por la ONU solo perpetuaría la ocupación y la tensión en la región.
El responsable concluyó reiterando que la cuestión saharaui no es un simple conflicto fronterizo, sino un caso claro de descolonización, y que el desafío actual radica en una acción internacional efectiva que restituya la legalidad internacional, ponga fin a la ocupación marroquí y permita al pueblo saharaui ejercer su derecho legítimo a la autodeterminación y a la construcción de su Estado independiente