PARIS (Francia)-. En el marco del panel “Perspectiva política en Europa y el mundo” de la 49ª Conferencia Europea de Coordinación y Solidaridad con el Pueblo Saharaui (EUCOCO), la ministra Cooperación de la RASD, Fatma Mehdi, ha resaltado que “la solidaridad activa y el compromiso inquebrantable con la justicia siguen siendo el motor de la resistencia saharaui después de medio siglo de lucha”.
“Nos encontramos ante un escenario extremadamente peligroso”, alertó la responsable saharaui, “en el que se pretende anular de facto la legalidad internacional sobre el Sáhara Occidental. Este precedente no solo afecta a nuestro pueblo, es un indicador alarmante que puede abrir la puerta a nuevas violaciones graves de los principios democráticos que sustentan nuestra era”, ha advertido Mehdi
Por ellos, la ministra ha insistió en que defender la legalidad internacional no es una opción, sino una obligación moral y política de toda la comunidad internacional. Solo desde el respeto irrestricto al derecho internacional será posible alcanzar una paz justa y duradera en el Sáhara Occidental y, por extensión, en el mundo.
La ministra recordó que la posición saharaui permanece inalterable tras 50 años de resistencia: “Nuestra lucha por la autodeterminación y la independencia no es solo por el Sáhara Occidental; es una lucha por el futuro del mundo entero, por el respeto al derecho de los pueblos a decidir libremente su destino”.
En un contexto de drástica reducción de la ayuda humanitaria internacional, Fatma Mehdi hizo un llamamiento urgente a reforzar la cooperación solidaria. “Los saharauis hemos demostrado una capacidad de resistencia extraordinaria frente a la adversidad más dura imaginable. Pero hoy necesitamos urgentemente nuevas estrategias de trabajo conjunto que garanticen las necesidades básicas de una población que ya ha sufrido demasiada injusticia”, ha añadido.

La 49ª EUCOCO, inaugurada ayer 28 de noviembre en París con una ceremonia de política en la Asambl Nacional —en la que se denunció sin ambages la posición neocolonial de Francia y se reafirmó de forma unánime el derecho inalienable del pueblo saharaui a la autodeterminación—, ha convertido la capital francesa en el epicentro internacional de la solidaridad con la última colonia de África y en la demostración más contundente de que el movimiento internacional de apoyo al Sáhara Occidental para denunciar 50 años de ocupación militar ilegal (1975-2025)