CHAHID EL HAFED-. El presidente del Grupo de Trabajo sobre Recursos Naturales y Cuestiones Jurídicas, el embajador Ubbí Bachraya Bachir, afirmó este sábado durante la apertura de la Conferencia Internacional sobre «La batalla legal y la soberanía permanente del pueblo saharaui sobre sus recursos naturales» que la defensa de las riquezas del territorio constituye la primera línea de defensa para frustrar los planes de la ocupación marroquí.
Bachraya subrayó que privar a Marruecos de los beneficios económicos procedentes del Sahara Occidental desmantela la tercera fase de su proyecto colonial.
El diplomático saharaui explicó en el sede de la Presidencia de la República que las raíces del litigio legal se remontan al periodo posterior al alto el fuego de 1991, cuando Marruecos buscó legitimidad y alivio a sus dificultades económicas mediante el asentamiento de colonos y la firma de contratos petroleros con firmas extranjeras como Kerr-McGee y Total en 2001.
Ante estas acciones, el Frente Polisario recurrió al Consejo de Seguridad de la ONU, proceso que derivó en el histórico dictamen legal de Hans Corell en 2002. Dicho pronunciamiento confirmó el estatus del Sahara Occidental como Territorio No Autónomo e invalidó cualquier explotación de sus recursos que no cuente con el consentimiento ni reporte beneficios a su población autóctona.
Una década de victorias judiciales en Europa
Asimismo, Bachraya repasó el avance progresivo de los logros judiciales en los tribunales europeos, situando los antecedentes en el caso Brita de 2010 —sobre la ilegalidad de importar productos procedentes de territorios palestinos ocupados—. Destacó la sentencia de 2016 del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), que estableció de forma taxativa que el Sahara Occidental y Marruecos son dos territorios distintos y separados.
A este fallo le siguieron las resoluciones de 2018, que reafirmaron la soberanía saharaui sobre las aguas territoriales y el espacio aéreo, culminando con los dictámenes históricos de 2021 y del 4 de octubre de 2024. Estos últimos anularon definitivamente los acuerdos agrícolas y pesqueros, reconocieron la personalidad jurídica del Frente POLISARIO y exigieron la aplicación de un código aduanero independiente (EH) para los productos procedentes del territorio.
El embajador detalló también los intentos de las instituciones de la Unión Europea por eludir las sentencias judiciales a través de un acuerdo agrícola suscrito en octubre de 2025, basado en la figura de un «consentimiento implícito».
Según señaló, estas maniobras hallaron un amplio rechazo parlamentario que frenó los intentos de eludir el etiquetado aduanero en noviembre de 2025. Como respuesta, el Frente Polisario interpuso en diciembre de 2025 un nuevo recurso judicial contra el Consejo de la Unión Europea y los Estados miembros que apoyan dicha posición.
El control de los recursos como eje de la autodeterminación
Bachraya concluyó su intervención reiterando que el control de las riquezas naturales representa el núcleo de la lucha por la autodeterminación, y que los avances jurídicos alcanzados constituyen un muro de contención sólido frente a posturas parciales como la de Francia o las propuestas de autonomía.
En esta línea, enfatizó que blindar la soberanía sobre los recursos es la vía más efectiva para poner fin al colonialismo económico y neutralizar los efectos de la ocupación militar y demográfica del territorio.
