LUANDA (Angola)-. El Ministro de Asuntos Exteriores y Asuntos Africanos, el Sr. Mohamed Yislem Beisat, fue recibido este viernes en la capital angoleña, Luanda, por la Secretaria de Estado de Relaciones Exteriores de la República de Angola, la Sra. Esmeralda Bravo Conde da Silva Mendonça, en presencia del Embajador de la República Saharaui en Angola, el Sr. Hamdi Jalil.
El encuentro se celebró en representación del Ministro de Relaciones Exteriores y del Presidente de la República de Angola, quienes se encuentran en misión oficial fuera del país. Durante la audiencia, el Ministro de Exteriores saharaui, en su calidad de enviado especial del Presidente de la República y Secretario General del Frente POLISARIO, el Sr. Brahim Gali, hizo entrega de una carta escrita dirigida a su homólogo angoleño, el Presidente de la República de Angola, el Sr. João Manuel Gonçalves Lourenço.

Esta visita se enmarca dentro del diálogo político permanente que mantiene la República Saharaui con la República de Angola.
Asimismo, el encuentro sirvió de ocasión para que la Secretaria de Estado angoleña expusiera la candidatura de la Embajadora Josefa Leonel Correia Sacko al cargo de Directora General de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) para el período 2027-2031.
Por su parte, el Ministro de Exteriores saharaui dio la bienvenida a esta candidatura, elogiando la destacada trayectoria profesional y diplomática de la embajadora angoleña, así como la labor desempeñada durante su mandato como Comisaria de Agricultura, Desarrollo Rural, Economía Azul y Sostenibilidad Ambiental de la Unión Africana (UA).

Al cierre de la reunión, ambas partes reafirmaron la solidez de las relaciones bilaterales entre la República Saharaui y la República de Angola, las cuales se remontan a 1976, año en que Angola se convirtió en uno de los primeros países del mundo en reconocer a la República Saharaui tras su proclamación.
Desde entonces, Angola ha mantenido una postura firme en la defensa del derecho inalienable del pueblo saharaui a la autodeterminación y la independencia, en total sintonía con los principios de la Carta de las Naciones Unidas y el Acta Constitutiva de la Unión Africana.