El alcalde de Viana do Bolo (Galicia) expresa sus impresiones tras su visita a los Campamentos de Refugiados Saharauis (prensa)

Viana do Bolo (Galicia).17 de diciembre de 2017(SPS)-. El alcalde de Viana do Bolo, Secundino Fernández, regresó de su visita a los campamentos Saharauis, donde "conocí de primera mano las demandas, las penurias, las ilusiones de este pueblo expulsado de su tierra". Una experiencia agridulce por la situación que viven esas personas y por el cordial recibimiento, y de la que resultó la firma de un protocolo de hermanamiento con una de las "Dairas".

El Alcalde señala  que a él le invitaron como alcalde por la delegación del Gobierno Saharaui en Galicia, organizado el viaje por la agrupación Solidaridade Galega co Pobo Sahararui, que también gestiona las vacaciones de los niños saharauis en Galicia en verano, donde allí se alcanzan hasta más de 50 grados. Acudió como parte de una comisión del parlamento gallego, con representantes del PP, BNG, En Marea, junto con padres que fueron a visitar a los niños que acogen en verano, y 15 sanitarios de Galicia.

El regidor dice que fue experiencia interesante y gratificante. Esa gente mantiene viva su cultura, "asistimos a festivales folklóricos", todos están escolarizados y muchos hablan varios idiomas, todos hablan árabe y español. Fueron recibidos por el presidente del gobierno del Sahara, el del parlamento donde asistieron a una sesión, hubo entrevistas con ministros.

Apunta que "todos ellos nos explicaron su situación y nos pidieron que diéramos visibilidad de la problemática de este pueblo, que no se olvidara en occidente, porque gran parte de la responsabilidad es de éste, sobre todo de España como antigua potencia colonial", que legalmente sigue siendo responsable de esos territorios que nunca fueron cedidos aunque están ocupados por Marruecos. Destaca es un pueblo con ganas de volver a su tierra, aunque la mayor parte ya nacieron allí tras 42 años de campamentos. Todo está organizado como un estado, con provincias y concellos, con gestión sanitaria, de educación, seguridad, habiendo policías y una cárcel, un parlamento. Y aunque tuvieron que dormir en casas al no haber hoteles, señala que recibieron muchas atenciones, sonrisas, y no se les reclamó nada.SPS 090/099 Fuente: El Faro de Vigo